Ena: "QUIERO CAMBIAR LA REALIDAD PARLAMENTARIA"

117334_1532c01_3Poco antes de que cumpliera ocho años, los directivos del Colegio Alemán de Temuco llamaron a su mamá, Helga Jahn. No eran buenas noticias. A su niña, la tercera de sus cuatro hijas con el biólogo genetista Erik von Baer, la habían encontrado demasiado inmadura para pasar a tercero básico. Un problema no insoluble, pero un problema.

Helga, cuyos bisabuelos habían llegado a Angol en 1850, durante la colonización alemana de Vicente Pérez Rosales, y quien llevaba años batiendo la mantequilla y fabricando las cecinas para su familia, no era mujer para sentarse a llorar. Llamó a su hija Ena y le comunicó que ese año no volvería a su colegio de siempre, al que asistía con sus hermanas. Por ese año, tercero básico, iría a la escuelita rural del pueblo de Cajón, un poblado de dos calles cercano al campo donde vivían, a once kilómetros de Temuco.

Leer el resto de la entrada »

¡Comparte esto!
  • Twitter
  • Facebook
  • MySpace
  • del.icio.us
  • Tumblr
  • Digg
  • Google Bookmarks
  • email
  • LinkedIn
  • Meneame
  • Posterous